Descripción
Zarpando del pintoresco puerto de Santa Teresa Gallura a las 9:30 h, su día de exploración costera comienza con la promesa de momentos inolvidables. A medida que el barco zarpa suavemente, se sumergirá de inmediato en la fascinante belleza del Mediterráneo.

Tras un breve y pintoresco crucero de 20 minutos, llegaremos a la encantadora isla Lavezzi. Aquí, fondearemos en la playa del mismo nombre para disfrutar de una placentera parada de dos horas. La suave arena y las aguas cristalinas invitan a la serenidad, ofreciendo un escenario sereno para tomar el sol, nadar o simplemente admirar la belleza virgen de la isla.

De vuelta a bordo, nuestro viaje continúa por la costa sur de Córcega, serpenteando entre los encantadores islotes del archipiélago. Los perspicaces comentarios del capitán enriquecen la experiencia, ofreciendo fascinantes perspectivas sobre estas joyas ocultas. Nuestro próximo destino es la isla de Piana, donde disfrutaremos de una breve parada de 40 minutos en una de sus playas vírgenes, que nos permitirá vislumbrar el tranquilo encanto de la isla.

Al zarpar de nuevo, nos dirigimos hacia la tercera y última parada de nuestra expedición: Bonifacio. Enclavada en la zona sur de la isla, Bonifacio es una pintoresca ciudad repleta de atractivos. Tendrá aproximadamente tres horas para explorar sus encantos, desde el bullicioso puerto con sus numerosos restaurantes (una oportunidad perfecta para un almuerzo relajado) hasta las boutiques artesanales que ofrecen hallazgos únicos. Para quienes buscan vistas panorámicas y aventura, les espera un encantador trenecito, listo para llevarlos a descubrir los rincones más recónditos de Bonifacio y ofrecerles impresionantes vistas desde arriba.
Siguiendo el horario preciso del capitán, nos embarcamos en un emocionante viaje a las cuevas de Bonifacio, enclavadas entre los espectaculares acantilados blancos que se hunden en el mar. Estas maravillas geológicas, conocidas como la Cueva de San Antonio y la Cueva de Sdragonato, atraen con sus intrigantes formas, grietas y el deslumbrante juego de luces. Gracias a las capacidades del bote, nos adentraremos en estas cuevas, permitiéndoles admirar su belleza de cerca.

Al atardecer, nos despedimos con renuencia de Bonifacio y sus cautivadoras cuevas, sabiendo que los recuerdos de este día quedarán grabados para siempre en sus corazones. Con nuestro regreso al puerto programado para las 17:30, desembarcarán con preciados recuerdos de una expedición costera llena de paisajes impresionantes y descubrimientos culturales.
































































































